Opinión, Reflexión

El pequeño gesto que puede cambiarlo todo: ¿por qué cuesta tanto apoyar a las pequeñas marcas?

Vivimos en un momento donde todo pasa por las redes sociales. Ahí es donde se construyen (o se hunden) proyectos, sueños, y realidades. Pero a pesar de pasar horas deslizando el dedo sobre la pantalla, parece que apoyar a las pequeñas marcas con un simple «me gusta» sigue costando más de lo que debería. Puede sonar exagerado, pero no lo es: cada «me gusta», cada comentario, cada vez que compartes una publicación, estás ayudando a que ese proyecto —que probablemente no cuenta con un equipo de marketing millonario detrás (probablemente sea UNA persona para todo) — tenga una oportunidad de ser visto. En el brutal ecosistema digital actual, la visibilidad no es un lujo, es cuestión de supervivencia. Mientras tanto, las grandes marcas no necesitan tu like: ya tienen presupuestos gigantes, influencers pagados, algoritmos dopados a golpe de publicidad. Las pequeñas empresas, en cambio, dependen de un apoyo real, humano. Y no estamos hablando de un gran sacrificio: estamos hablando de un segundo de tu tiempo. De un gesto que no te cuesta nada y que puede significar muchísimo. Apoyar a una pequeña empresa no siempre pasa por comprar sus productos (aunque si puedes, mejor). También pasa por estos microgestos: interactuar, recomendar, dar visibilidad. Es una forma de construir una economía más justa, más diversa, más local. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto? Quizá porque hemos normalizado consumir sin pensar. Quizá porque no nos han enseñado que también somos responsables de qué tipo de mercado queremos construir con cada pequeño gesto. -> La próxima vez que veas una publicación de una marca independiente que apuesta por hacer las cosas bien, no te quedes mirando. Dale un «me gusta», comenta algo, comparte. No porque sea gratis (que lo es), sino porque el mundo necesita menos grandes gigantes indiferentes y más proyectos valientes. Cada clic cuenta. Y cada indiferencia, también.

Opinión, Reflexión

De la revolución industrial a la economía de casino o porqué es imposible pagar la calefacción aunque hagas horas extras.

Nos vendieron que si estudiábamos, encontraríamos un trabajo digno, que nos permitiera promocionar, mantener una familia y sentirnos productivos. (Spoiler: JA)La realidad hoy es bien distinta: la juventud se enfrenta a tasas de desempleo superiores al 24%, alquileres imposibles y sueldos estancados desde hace años. Ahora mismo, la economía gira en torno a conceptos ambiguos como criptomonedas, fondos buitre o NFTs, trabajados en oficinas de hierro y cristal, tan lejanas como incomprensibles. Mientras, el resto contamos monedas para llegar a fin de mes. El juego sucio de la especulación: vidas atrapadas en la ruleta. La economía ha dejado de medirse por lo que somos capaces de crear con nuestras manos para convertirse en una apuesta de casino. El esfuerzo sólo es marketing, ha pasado a un segundo plano frente al negocio fácil de inflar precios, especular con viviendas, terrenos o acciones, dejando un rastro de vidas rotas que a nadie le importan.Millones de personas sobreviven con contratos basura, mirando de reojo la escalada imposible del coste de vida, mientras el futuro se aleja cada vez más de sus manos, cumplir años, bienios, trienios, sexenios ya no te garantizan un sueldo decente, sino que con suerte te permite respirar, sin que la ansiedad te asfixie cada día.Jóvenes obligados a aceptar trabajos que no les permiten ni siquiera plantearse una vida independiente, familias enteras renunciando a sueños básicos como tener un hogar o llegar a fin de mes sin angustia. Y todo porque a quienes manejan el dinero les da exactamente igual si vivimos dignamente o no. No somos dignos porque no hemos hecho méritos, nos dicen…Es cuanto menos gracioso que luego digan que la juventud no tiene ambición, no quieren trabajar más de 40h/semanales…Todo son criticas, porque “los que mandan” no piensan que igual han despertado a la consciencia, que quizás las nuevas generaciones no están dispuestas a destrozar su salud mental (y física) a costa de los beneficios de otros.No entienden la renuncia silenciosa de toda una generación al no querer participar de una ruleta rota en la que la banca siempre gana. Los jóvenes no tienen casa, no tienen sueños, solo les queda transitar por un modelo productivo obsoleto que encima les insulta constantemente. Cuando dejamos de importar como consumidores, dejamos de importar como personas, ahora (también) quieren esclavos. Antes las empresas necesitaban trabajadores que cobraran lo suficiente para consumir. El círculo era sencillo: buenos empleos generaban consumidores satisfechos y comunidades prósperas. Hoy, eso es solo un recuerdo.Ahora las ganancias vienen de la especulación, y si no tienes para comprar, no pasa nada: los beneficios ya no vienen de ti, sino del juego perverso del mercado financiero.Este modelo, cruel y frío, nos convierte en meras piezas desechables. Ya no se trata de mantener un equilibro coste-beneficio, ni de la vida de la gente, sino de exprimir hasta la última gota de beneficio, aunque eso implique precarizar el empleo hasta límites insoportables, porque… sorpresa… siempre habrá alguien suficientemente desesperado para participar en su juego… esclavitud del siglo XXI. Pequeñas empresas: el alma arrebatada de la economía Antes, cuando paseabas por un pueblo, una ciudad, tu barrio, encontrabas panaderías que daban trabajo estable, tiendas familiares donde la atención era personal, y talleres que daban oportunidades a generaciones enteras. Las pequeñas empresas, el verdadero pulmón económico y emocional de nuestras ciudades, que ofrecían empleos reales, con rostro humano y condiciones decentes.Esas pequeñas empresas siguen representando el 99,8% del tejido empresarial español y generan el 62,1% del empleo empresarial del país, agonizan porque nadie legisla para ellas, la economía no se centra en esto, ahora se legisla de forma global para beneficiar a multinacionales gestionadas por fondos de inversión.Y sin embargo con cada pequeña empresa que cierra, mueren empleos dignos, muere la estabilidad económica de familias enteras, y desaparece la esencia misma de nuestra sociedad. Poder adquisitivo en picado: la realidad que duele Durante los últimos 50 años, aunque España ha experimentado fases de crecimiento económico, el poder adquisitivo de la población no ha aumentado. En la década de los 70, la inflación superó el 20% anual, erosionando el poder adquisitivo de las familias. Aunque desde los 90 hubo mejoras económicas, estas no se tradujeron equitativamente en los bolsillos de todos. Tras la crisis de 2008, la recuperación fue parcial, y hoy los españoles tienen un poder adquisitivo inferior al del año 2000.Las generaciones más jóvenes enfrentan ingresos inferiores a los de sus padres a la misma edad, con serias dificultades para acceder a vivienda y ahorrar se convierte en un imposible. La economía productiva como opción de resistencia. Pero en medio de esta tormenta especulativa, quedan personas que resisten día a día, que se levantan cada mañana con la incertidumbre del mañana clavada en los huesos, pero que no abandonan. Familias que hacen milagros con presupuestos imposibles, trabajadores que siguen dejándose la piel y la salud, pequeños comerciantes que no bajan la persiana por pura dignidad. Cambiar el modelo: romper el tablero La solución no vendrá de pequeñas reformas ni de discursos vacíos. Necesitamos un cambio radical que devuelva el valor al trabajo auténtico, a la producción real y sostenible. Tenemos que exigir que los políticos tengan el coraje de enfrentarse a este monstruo especulativo y recuperen una economía en la que las personas importen más que las cuentas corrientes de cuatro especuladores.Necesitamos exigir políticas concretas: apoyo real a pequeñas empresas, regulación efectiva contra la especulación financiera, fomento decidido de cooperativas y economía circular, e inversión pública para garantizar empleo digno. Si no somos capaces de romper este círculo perverso, seguiremos siendo las víctimas de un juego en el que nunca se nos permitió ganar. Recuperar lo humano: reclamar nuestra dignidad La economía debe volver a ser una herramienta que nos sirva a todos, cómo sociedad, no solo a quienes tienen los dados cargados a su favor. Merecemos empleos que permitan vivir con dignidad, calles llenas de vida con negocios que realmente aporten valor y una sociedad que vuelva a priorizarlo humano frente a la avaricia.Es tiempo de decir alto y

Opinión, Reflexión

Feminismo, Cooperativismo y Objetivos de Desarrollo Sostenible: Un Llamado a la Acción

El feminismo y el cooperativismo comparten una historia valiente y disruptiva, particularmente en la lucha por los derechos políticos y económicos de las mujeres. A través de las figuras históricas como Eliza Brierley y los movimientos como la Women’s Co-operative Guild, se demuestra que las cooperativas no solo han sido plataformas de igualdad económica, sino también trincheras de activismo político y social. Una Historia de Subversión y Poder Los Rochdale Pioneers y Eliza Brierley ilustran el papel subversivo de las cooperativas en la historia del sufragio femenino. Al otorgar el voto a las mujeres en entornos cooperativos mucho antes de que la ley lo permitiera en el ámbito público, las cooperativas desafiaron las normas sociales y políticas de la época, afirmando que la equidad y la justicia no pueden esperar el permiso de las estructuras de poder predominantes. Cooperativismo Moderno: Más Que Economía, Una Política de Cambio En el presente, las cooperativas no son solo entidades económicas, sino plataformas políticas que desafían las estructuras patriarcales y capitalistas. La adopción de políticas que priorizan el liderazgo femenino, aseguran la igualdad de salario y fomentan la participación equitativa en todos los niveles de la toma de decisiones, no es solo justo, sino un acto de reivindicación política. Nuestro Compromiso: Militancia y Movilización Nosotras somos militantes, alentamos a todas las compañeras a reconocer y ejercer su poder colectivo. No solo queremos promover la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental, sino posicionarnos como un contrapunto al sistema. Consideramos que este enfoque es necesario para desencadenar un cambio estructural profundo y perdurable. No es suficiente cambiar cómo trabajamos; debemos cambiar el funcionamiento económico y social de forma sistémica. Este es el verdadero espíritu del cooperativismo interseccional: un compromiso inquebrantable con la justicia social, económica y ambiental, donde cada acción y cada decisión reflejan una política de resistencia y esperanza. De esta manera y a través del ejemplo queremos no es solo llamar a la reflexión, sino también a la acción. Juntas, podemos redefinir el futuro, asegurando que nuestras prácticas no solo sean sostenibles y equitativas, sino fundamentalmente revolucionarias. Fuentes: https://www.andaluciaescoop.org/las-mujeres-fueron-cooperativistas-antes-de-poder-votar/ https://www.co-operativeheritage.coop

Reflexión

Acompañar y Empoderar: Mi Trabajo Como Mentora de Emprendedores de Triple Impacto

El camino del emprendimiento es apasionante, pero también está lleno de desafíos y momentos de incertidumbre. Como mentora de emprendedoras enfocadas en modelos de triple impacto, mi principal objetivo es ofrecerles las herramientas necesarias para facilitarles su emprendimiento, mientras las animo a seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles. Mi Enfoque: Herramientas y Acompañamiento Cercano Mi labor comienza con una sesión de análisis en la que evalúo las necesidades del emprendedor, identifico las prioridades y establezco un plan de acción claro. Esta etapa es crucial, ya que permite estructurar los siguientes pasos y enfocar los esfuerzos de manera efectiva. Para muchas emprendedoras, el principal obstáculo no es la falta de ideas o recursos, sino la duda en sus propias capacidades y la dificultad para mantener el foco. Por eso, pongo especial énfasis en fortalecer su confianza y recordarles constantemente el propósito y el impacto positivo de su proyecto. Más allá de los aspectos técnicos, considero que la mentoría debe ser un acompañamiento emocional que empodere a la emprendedora. Escuchar, animar y dar ese impulso necesario puede marcar la diferencia entre abandonar y perseverar. Ver cómo superan sus miedos y redescubren su fuerza es una de las partes más gratificantes de mi trabajo. Casos de Éxito: Creando Sinergias y Generando Impacto Social Uno de los casos recientes que más me ha inspirado es el de una emprendedora que ya tenía un negocio consolidado, pero soñaba con iniciar un nuevo proyecto. Durante nuestra mentoría, trabajamos en ampliar su equipo en el primer negocio para que pudiera delegar responsabilidades y centrarse en su nueva idea. Lo más interesante fue que logramos crear una sinergia entre ambos emprendimientos, potenciando el impacto de ambos. Este tipo de soluciones no solo ayudan a crecer a los negocios, sino que también refuerzan la idea de que cada proyecto puede enriquecerse al conectar con otros. Actualmente, también acompaño a empresas tradicionales en su transición hacia modelos de contratación más inclusivos, ayudándolas a abrir sus puertas a personas de colectivos de difícil inserción laboral. Esta transformación no solo mejora la vida de quienes encuentran una oportunidad, sino que también enriquece a las empresas al aportar diversidad y generar un impacto social significativo. La Importancia del Acompañamiento y el Triple Impacto El modelo de triple impacto, que busca generar beneficios económicos, sociales y ambientales, es más que una tendencia; es una necesidad en el mundo empresarial actual. Apoyar a emprendedoras que quieren transformar sus ideas en proyectos sostenibles es clave para fomentar un ecosistema más justo y consciente. Sin embargo, el camino no siempre es fácil, y sentirse acompañado y guiado puede ser la clave para avanzar con confianza y mantener el foco en lo que realmente importa. Mi trabajo como mentora no solo les brinda a las emprendedoras un apoyo técnico y emocional, sino que también me ofrece a mí una fuente inagotable de aprendizaje. Cada emprendedora con la que trabajo me enseña algo nuevo, me inspira y me recuerda la importancia de la resiliencia y la pasión. Empoderar para No Abandonar Mi objetivo final es que los emprendedoras nunca se sientan solas en su viaje. Acompañarlas no solo significa guiarlos en la parte práctica, sino también en la emocional, animándolas a seguir adelante cuando las dudas aparecen. Empoderarlas para que crean en sí mismas y vean el impacto de su trabajo es, para mí, el mayor éxito de la mentoría. Porque al final, su triunfo es también el mío, y juntas contribuimos a crear un mundo más sostenible y con propósito.

Colaboración, Estrategia, Reflexión

Volviendo al Pasado para Fortalecer el Emprendimiento en Entornos BANI

Enfrentar los desafíos de un entorno BANI no significa abandonar la modernidad, sino integrar lo mejor del pasado con las innovaciones del presente, y hacerlo mediante la cooperación. Al recuperar prácticas artesanales, fomentar la producción local, adoptar técnicas ancestrales de bienestar y comercio, y cooperar estrechamente con otros, los emprendedores pueden construir negocios más resilientes y adaptativos. En esta mezcla de tradición, innovación y cooperación, encontramos no solo una estrategia para sobrevivir, sino una forma de prosperar en el mundo complejo y cambiante de hoy.

Reflexión

Cegados por elección propia: La Realidad Inaceptable del Trabajo Infantil y Forzado en Nuestra Economía Global

En la era de la globalización, la interdependencia económica ha oscurecido líneas éticas cruciales. A partir de una lista del Departamento de Trabajo de EE. UU (es decir, no tenemos ya que buscar ni siquiera en fuentes alternativas, sino que los propios gobiernos reconocen esta autentica vergüenza global) desnudamos una verdad más que incómoda, vergonzosa: la omnipresencia del trabajo infantil y forzado en la producción de bienes de consumo masivo. Estos bienes abarcan desde la electrónica hasta el cacao, pasando por textiles y piedras preciosas, fabricados en condiciones que roban la infancia y explotan la vulnerabilidad, por descontado ignorando y masacrando cualquier atisbo de derechos humanos. Este informe no solo revela la magnitud del problema, sino que también refleja un fallo sistémico en nuestras prioridades económicas y éticas. Corporaciones y consumidores en países desarrollados, cómodamente distantes de la producción directa, deben enfrentarse a un espejo crítico: su demanda perpetúa este ciclo de explotación. La solución exige un cambio radical en cómo conceptualizamos el comercio y la producción. Es esencial implementar y reforzar leyes que prohíban el trabajo infantil y forzado, así como aumentar las sanciones para las empresas que no escudriñan sus cadenas de suministro. Asimismo, es fundamental cultivar una cultura de consumo consciente y éticamente informada. Enfrentamos un desafío moral que define nuestra época: ¿Podemos reorganizar nuestra economía global para que respete los derechos humanos fundamentales en lugar de subyugarlos a la ganancia económica? La respuesta a esta pregunta modelará el futuro de la globalización y, más importante, el legado de nuestra humanidad compartida. Datos: País – Área Bien Tipo de explotación Afganistán Amapolas Trabajo infantil Afganistán Ladrillos Trabajo infantil, Trabajo forzado Afganistán Sal Trabajo infantil Afganistán Alfombras Trabajo infantil Afganistán Carbón Trabajo infantil Angola Diamantes Trabajo infantil, Trabajo forzado Argentina Uvas Trabajo infantil Argentina Tomates Trabajo infantil Argentina Algodón Trabajo infantil Argentina Olivas Trabajo infantil Argentina Yerba Mate (planta estimulante) Trabajo infantil Argentina Ajo Trabajo infantil Argentina Fresas Trabajo infantil Argentina Arándanos Trabajo infantil Argentina RopaHay informes de que niños de Bolivia son obligados a producir prendas en talleres informales en la ciudad de Buenos Aires y sus municipios aledaños. Según medios de comunicación, ONG y funcionarios gubernamentales, algunos niños de Bolivia son víctimas de reclutamiento engañoso y trata con falsas promesas de condiciones laborales decentes y salarios justos. Una vez en Argentina, estos niños tienen restringida su libertad de movimiento, sus documentos de identidad son confiscados, viven y trabajan en fábricas cerradas y tienen demasiado miedo para irse debido a las amenazas de prisión. Algunos terminan en condiciones de servidumbre por deudas, endeudados por los honorarios que les cobraban por el transporte a Argentina, y se les prohíbe salir de sus lugares de trabajo durante años hasta que la deuda sea pagada mediante deducciones salariales. Estos niños sufren abusos físicos y verbales por parte de sus empleadores y sólo reciben una comida al día. Algunos niños se ven obligados a trabajar horas excesivas, hasta 20 horas por día. Trabajo infantil, Trabajo forzado Argentina Tabaco Trabajo infantil Argentina Ladrillos Trabajo infantil Azerbaijan Algodón Trabajo infantil Bangladesh Textiles Trabajo infantil Bangladesh Vidrio Trabajo infantil Bangladesh Sal Trabajo infantil Bangladesh Calzado Trabajo infantil Bangladesh Yute (textiles) Trabajo infantil Bangladesh Cuero Trabajo infantil Bangladesh Bidis (cigarrillos liados a mano) Trabajo infantil Bangladesh Gambas Trabajo infantil Bangladesh Muebles (acero) Trabajo infantil Bangladesh Cerillas Trabajo infantil Bangladesh Ladrillos Trabajo infantil Bangladesh Jabón Trabajo infantil Bangladesh RopaHay informes de que adultos trabajan en condiciones de trabajo forzoso para producir prendas de vestir en Bangladesh. Múltiples encuestas han informado que los trabajadores de la industria de la confección (RMG) están sujetos a horas de trabajo excesivas más allá de lo permitido legalmente, horas extras forzadas y retención de compensación. Además, los trabajadores son sometidos a abusos físicos y verbales por no cumplir los objetivos. Las mujeres suelen ser víctimas de abusos físicos y sexuales, incluso como castigo por no cumplir objetivos. Trabajo infantil, Trabajo forzado Bangladesh Aves de corral Trabajo infantil Bangladesh Pescado secoHay informes de que niños, en su mayoría varones de entre 5 y 17 años, se ven obligados a trabajar en la producción de pescado seco en Bangladesh. Según los datos gubernamentales disponibles más recientemente, cerca de 1.900 niños, o alrededor del 24 por ciento de los niños que trabajan en la industria del pescado seco, trabajan bajo condiciones de fuerza. Este trabajo infantil forzoso se encuentra en los distritos costeros de Borguna, Patuakhali, Chittagong y Cox’s Bazar de la Bahía de Bengala, con la mayor proporción de niños en trabajo forzoso trabajando en Bagherhat. Según los datos del Gobierno, algunos de los niños trabajan en condiciones de servidumbre, a menudo a cambio de pagos adelantados que se han hecho a sus padres. Estos niños no son libres de abandonar el lugar de trabajo y a algunos no se les permite ningún contacto con su familia. Algunos niños también se ven obligados a trabajar bajo amenaza de violencia física y deducciones salariales. Trabajo infantil, Trabajo forzado Belice Caña de azúcar Trabajo infantil Belice Bananas Trabajo infantil Belice Frutas cítricas Trabajo infantil Benín AlgodónHay informes de que niños de entre 6 y 17 años se ven obligados a producir algodón en Benin. El algodón se cultiva principalmente en el norte, como en Banikoara, y según ONG y organizaciones internacionales, muchos de los niños son objeto de trata o migran a esta zona desde otras partes del país, o desde Burkina Faso o Togo. Algunos niños son atraídos por traficantes con falsas promesas sobre las condiciones o términos de trabajo. Algunos niños trabajan con contratos de un año y no se les permite irse hasta fin de año. Sólo se les paga al final del contrato, una vez que se vende el algodón, pero la mayoría de los niños informan que no reciben el pago completo y a algunos no se les paga nada. Los niños suelen vivir con su empleador y no reciben suficiente comida. Trabajo infantil, Trabajo forzado Benín Granito (triturado) Trabajo infantil Bolivia Zinc Trabajo infantil Bolivia Ganado Trabajo forzado

Opinión, Reflexión, Sostenibilidad

Desmontando Nuestra Realidad: Las Malas Prácticas Empresariales como Norma

En una economía globalizada, las prácticas empresariales que priorizan la maximización del beneficio por encima del bienestar humano y ambiental se han normalizado hasta puntos absolutamente inhumanos. Este fenómeno no es sino el reflejo de una sociedad que podría estar perdiendo de vista sus principios morales.¿Es acaso la normalización de las malas prácticas empresariales un síntoma de una sociedad enferma? Una Sociedad Desvinculada de sus Impactos Las empresas operan dentro de un sistema que recompensa el cortoplacismo, vinculado al coste de consecuencias a corto plazo. En esta carrera hacia los beneficios económicos, los impactos negativos —sean sociales, ambientales o éticos— son vistos como efectos colaterales manejables en lugar de problemas fundamentales a resolver. Esta tendencia sugiere una desconexión preocupante dentro de nuestra sociedad respecto a las repercusiones de nuestras acciones. Síntomas de una Sociedad Enferma La aceptación generalizada de prácticas empresariales nocivas puede verse como un síntoma de problemas más profundos en la sociedad: Enfrentando el Diagnóstico Identificar estos síntomas es el primer paso para tratar la enfermedad subyacente. Requiere un cambio tanto en la mentalidad individual como en las estructuras colectivas: La normalización de las malas prácticas empresariales no sólo refleja un síntoma de una sociedad potencialmente enferma, sino que también plantea un desafío moral y ético. Enfrentar este desafío requiere un esfuerzo colectivo para reimaginar y reformar nuestro sistema económico y nuestras prácticas culturales, con el fin de restaurar la salud de nuestra sociedad y asegurar un futuro más justo y sostenible en su conjunto.

Estrategia, Reflexión, Sostenibilidad

Finanzas Éticas: Un Pilar Fundamental para Marcas Sostenibles y Reflexiones del I Encuentro de Finanzas y Seguros Éticos

En el mundo actual, donde la sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial tienen cada vez más importancia, las finanzas éticas se han convertido en un tema importante para las marcas comprometidas con estos valores. Recientemente, tuve el privilegio de participar en el I Encuentro de Finanzas y Seguros Éticos y Responsables, celebrado en el Jardín Botánico de la UV, organizado por la Cátedra de Economía del Bien Común de la Universitat de València. Este evento fue una experiencia enriquecedora que reunió a empresas y organizaciones para debatir sobre la necesidad de unas finanzas y seguros más sostenibles, éticos y responsables. Las finanzas éticas se centran en inversiones y prácticas financieras que tienen en cuenta criterios sociales, ambientales y de gobernanza. Para las marcas sostenibles, trabajar con bancos y entidades financieras éticas es fundamental por varias razones: El encuentro en el Jardín Botánico, vinculado a la biodiversidad, permitió abordar una gran variedad de perspectivas en torno a las Finanzas Éticas. Participantes como Paco Alos Alabajos de Caixa Popular y Enrique Asensi de Fiare Banca Ética, entre otros, compartieron experiencias y conocimientos sobre modelos financieros y aseguradores éticos e innovadores. Se destacó la urgencia de un sistema financiero más transparente, que priorice a las personas y al planeta, y no solo la viabilidad económica. Para las marcas sostenibles, elegir socios financieros que compartan sus valores es una necesidad para construir un futuro más justo y sostenible. Las finanzas éticas no son solo una opción, sino un pilar fundamental en la estrategia de cualquier marca comprometida con la responsabilidad social y ambiental. ¿Cómo pueden nuestras decisiones financieras reflejar mejor nuestros valores y contribuir a un cambio positivo en el mundo? Si esta pregunta va contigo y estás buscando maneras de alinear tus prácticas financieras con tus principios de sostenibilidad, podemos explorar oportunidades y estrategias para hacer que tus finanzas sean tan sostenibles y éticas como tu marca.

Opinión, Reflexión

La culpa fue del chachachá, pero tuya, sobretodo tuya.

Paternalismo, racismo y corporativismo en el fast fashion. (Parte I) Por motivos laborales, en los últimos tiempos, una de mis tareas es asistir a ponencias, eventos, etc, mayormente sobre Moda Sostenible, que es lo que nos ocupa.En general son marcas grandes, a veces periodistas o agentes sociales varios. Y hay algo que me preocupa muchísimo del discurso que vengo oyendo últimamente. Un discurso, que si bien no me sorprende de representantes del fast-fashion, me ofende sobremanera de la prensa, una prensa que se me hace poco critica al enfrentarse a estas figuras, una prensa que supongo mama de esa misma filosofía. El mensaje que huelo, que recibo es: La solución al brutal problema de la sobreproducción textil en el mundo es la educación del consumidor. El problema es el hiperconsumismo. Y chinpúm. Incluso he llegado a escuchar: El problema es que la gente tiene mala salud mental y curan su ansiedad comprando ropa barata. Wow…. x3 Es decir, el problema no es la sobreproducción de las grandes marcas de fast-fashion, ni que fabriquen en penosas condiciones medioambientales, tampoco que exploten a personas que no tienen más opción (ni por supuesto ignorarlas una vez estás personas reivindiquen condiciones algo más dignas cómo actualmente está pasando en Bangladesh) El problema eres tú y tu ansiedad. Educar está bien, muy bien. Demostrar que con menos nos basta, está genial. Esta es nuestra forma de funcionar. Fabricar menos y mejor, poniendo la calidad por delante de la cantidad. Pero no nos engañemos, este mensaje no le interesa al fast fashion. A una industria cuyas marcas lanzan 54 colecciones al año. Una industria muchimultimillonaria que te ofrece unas condiciones laborales nefastas y luego te rellena esa ansiedad con prendas de mala calidad que con suerte durarán una temporada o dos en el armario. Y además te echan la culpa de ello. Incluso he escuchado decir que no podemos poner limites a estas empresas porque si dejan de fabricar en países del tercer mundo esto afectará a su economía y los hundirá.Respecto a este argumento, lo que más me horrorizó fue escuchar a un agente social decir que la solución no pasa por sacar a una industrial malévola de allí, sino convencerlas de mejorar las condiciones allí, y que estas empresas occidentales ayuden allí. Wow, wow…. Es decir, la solución es que el hombre blanco y su inmensa generosidad mejoren allí las condiciones, no sea que ellos se ocupen de su economía y su industria, porque no saben… Lo más ofensivo de esto es que quién lo dice no sea consciente del nivel de paternalismo y racismo que estas palabras conllevan. Podía haberme callado, no escribir esto, darme unas palmaditas en la espalda y seguir funcionando sin decir nada…. pero quienes me conocéis sabéis que no es mi estilo…. Continuará…

Reflexión

Costura y Feminismo: Empoderamiento a Través de la Creatividad

En un mundo donde la lucha por la igualdad de género y el feminismo son temas centrales de debate, a menudo nos encontramos con sorprendentes formas de empoderamiento. Una de estas formas puede encontrarse en la costura, una actividad tradicionalmente asociada a las mujeres.  Pero, ¿es acaso la costura incompatible con el feminismo? Quiero compartir una anécdota que nos hace reflexionar sobre este tema. Una amiga mía, que recientemente aprendió a coser, ha experimentado un profundo sentido de empoderamiento. ¿Podría la costura ser algo que empodera a las mujeres? Durante las pasadas Navidades, mi amiga optó por regalar objetos prácticos hechos por sus propias manos. Se sentía orgullosa de su habilidad recién adquirida, pero al mismo tiempo, le invadían dudas sobre si estaba traicionando las creencias feministas. ¿Era posible que estuviera perpetuando un estereotipo de género al abrazar una actividad tradicionalmente femenina? En realidad, la costura es una habilidad que puede empoderar a cualquiera, sin importar su género. A lo largo de mi propia experiencia en el mundo de la costura, también he enfrentado estas dudas. En nuestra lucha por la igualdad de género, tendemos a idealizar a nuestras abuelas como ejemplos de mujeres oprimidas y corremos en dirección opuesta. Sin embargo, identificar la costura exclusivamente con lo femenino es una forma de machismo en sí misma. La creatividad no tiene género, y crear con nuestras propias manos es emocionante y reconfortante. Todas somos creativas cuando buscamos soluciones a problemas, por más cotidianos que sean. En una versión feminista del famoso discurso, podríamos afirmar que «crear empodera a cualquier persona, independientemente de su género. Empoderarse puede tomar la forma de dar a luz a una vida, pero también puede ser la costura, el bricolaje, o cualquier otra habilidad, especialmente si implica superar un desafío significativo». Yo misma elijo coser, pero también escribir, pintar, bailar…Lo más importante es que decido dejar de mirarme a través de espejos manipulados y construirme desde la honestidad y el amor hacia mí misma. Ya es hora de deshacernos de prejuicios y estereotipos de género. ¿Cómo expresas tu creatividad? La respuesta es tuya y solo tuya. El empoderamiento viene de abrazar tus pasiones y talentos sin importar las expectativas impuestas por la sociedad. El feminismo trata de dar a cada individuo la libertad de elegir quiénes son y cómo desean vivir, sin importar su género. La costura, al igual que cualquier forma de expresión creativa, es una vía hacia ese empoderamiento personal y la afirmación de la igualdad de género.

Reflexión

¿Quiénes somos?

Somos Alba y Julia, socias trabajadoras de CoCosint. Alba, como técnico en confección, cuenta con una sólida experiencia en la gestión de su propio taller de costura desde 2018, donde ha confeccionado prendas y complementos tanto para su propia marca de moda sostenible como para pequeñas empresas locales con la misma filosofía. Además, está especializada en el aprovechamiento de los recursos y ha impartido cursos y talleres de costura desde 2020 y tiene el título de Docencia para el empleo. También ha trabajado en corte y confección para varias marcas y ha creado contenidos y gestionado una academia de costura online. Todo ello le ha permitido desarrollar una gran habilidad en el diseño y confección de prendas de alta calidad con una fuerte ética sostenible. Julia se formó en Administración y Dirección de Empresas con una especialización en matemáticas financieras y gestión de la I+D+i, complementada con la experiencia laboral como directora de marketing y fundadora de su propia marca de ropa ética infantil certificada. Además, cuenta con experiencia en la gestión de una empresa de tecnología de sonido, en la que fue encargada de la gestión profesional y aplicó sistemas de sonido desarrollados a partir de ideas de mejora en la inteligibilidad del sonido. Su habilidad para combinar la gestión empresarial con habilidades técnicas en áreas diversas como la moda y la tecnología demuestran su capacidad para liderar y gestionar una cooperativa de mujeres enfocada en la moda sostenible con una visión estratégica y amplia comprensión de la gestión empresarial.

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